El contrato de alquiler ¿qué partes lo componen?

Si tienes un inmueble vacío y quieres sacarle un dinerito, puedes ponerlo en alquiler. Puedes valorar qué tipo de familias o personas podrían estar interesadas en tu propiedad y buscar el momento indicado y el precio para ofertarlo.

La gran demanda actual de viviendas en alquiler puede ayudarte a rentabilizar tu propiedad. Sin embargo, debes tener en cuenta ciertos aspectos para poner en marcha tu plan de alquilar un piso.

Uno de ellos es el tipo de contrato de alquiler y sus pormenores, entre ellos las cláusulas o partes que lo componen. Vamos a ver si podemos ayudarte.

¿Qué es el contrato de alquiler?

El contrato de alquiler es el documento que regula la utilización de un piso. Dicho documento, a su vez, refleja las obligaciones y derechos de las partes, tanto del arrendatario como del arrendador. Por ejemplo, quien se hace cargo de cada cosa.

Este documento es una condición importante que debes considerar porque te permite darle validez jurídica al alquiler. Por eso debes redactarlo bajo la Ley de Arrendamiento Urbanos.

Partes de un contrato de alquiler

De la misma manera que sucede con cualquier contrato, uno de los elementos más relevantes cualquier documento oficial es identificar las partes que lo componen.

Debe aparecer, tanto el nombre, apellido y DNI del propietario del inmueble, como del inquilino. Además, tiene que mostrar información sobre la identificación del piso, así como todos los detalles que desarrollamos a continuación.

Duración y renovación

De acuerdo con la Ley de Arrendamiento Urbanos, la duración del contrato de alquiler debe establecerse por común acuerdo entre el propietario y el arrendatario.

Pero de forma general, la ley establece que un plazo máximo de 5 años renovables por común acuerdo. Y por eso, si el periodo es inferior a este tiempo, el arrendador debe prorrogarlo automáticamente y de manera obligatoria hasta alcanzar los 5 años.

Esto significa que es el arrendatario o inquilino quien decide, dentro de ese plazo, si quiere o no quiere seguir viviendo en el domicilio. Y es el arrendador o propietario quien decide renovar ese contrato cuando vencen los 5 primeros años.

Terminado ese primer plazo máximo, si alguno de los involucrados no quiere renovar el contrato, debe notificarlo a la otra parte. Y este aviso debe darse con 4 meses de anticipación, en el caso del propietario y con 2 meses de anticipación, en el caso del inquilino.

No obstante, existen casos de fuerza mayor por los que el dueño del piso podría rescindir legalmente el contrato de alquiler.

Además, para el resto de casos, existe un protocolo explícito respecto a los plazos de las partes. Siendo diferentes si el piso se deja durante el primer año o dentro de los cuatro restantes. Así como unas condiciones particulares para cada uno de ellos.

Por ejemplo, dejar el piso dentro del primer año de alquiler supone unos plazos de aviso mucho mayores. Y podría conllevar la pérdida de la fianza en algunos casos.

Renta

La renta o cuota es un elemento fundamental dentro del contrato de alquiler y se establece por acuerdo entre las partes involucradas. El total varía de acuerdo a factores internos y externos de la vivienda.

Como la situación del mercado, el lugar de ubicación del inmueble o el estado de conservación. Así como los elementos que lo conforman; si está o no amueblado, si dispone de calefacción o aire acondicionado, si incluye garaje, etc.

El pago de la cuota de alquiler tiene que abonarse mensualmente durante los primeros 7 a 10 días de cada mes. A no ser que se acuerde algún otro sistema fuera de lo habitual, como un pago trimestral anticipado o similar.

Detalles de la propiedad

Es fundamental que aparezca la dirección exacta del inmueble en alquiler y su referencia catastral, así como cada uno de los muebles o enseres que contiene.

Es decir, hay que indicar si la vivienda tiene sofás, mesas, electrodomésticos, adornos y el estado de conservación de los mismos.

En ocasiones se pueden añadir fotografías de todas las estancias para validar su estado, pero deben firmarse por ambas partes.

Distribución de gastos

Para evitar problemas a mediano o largo plazo, es necesario pactar la distribución de gastos entre el propietario y el arrendatario en el contrato.

Generalmente, el arrendador es el responsable de los gastos de la comunidad, tasa de basuras y el Impuesto de Bienes Inmuebles.

Fianza

El pago de la fianza es equivalente a un mes de la cuota, pero hay propietarios que exigen hasta dos meses para cubrir posibles daños en el mobiliario. Por lo tanto, este importe extra o mes adicional, no es en sí una fianza sino una garantía.

Un consejo adicional es que, si dispones de un piso que quieres alquilar, consultes el Fichero de Inquilinos Morosos para evitar problemas inesperados. Una base datos en la que cualquier persona que tenga antecedentes de impago aparece.

Y, finalmente, si quieres conferirle un carácter profesional a tu contrato de alquiler, acude a RK INMOSLM Pamplona. Llevamos años a tu servicio y nos encargaremos de todo ¡para tu tranquilidad!

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